Hoy día, el mundo piensa diferente y por ende tiene en cuenta a todas aquellas personas que necesitan algunas ayudas o condiciones diferentes para desempeñarse.

En todo espacio físico que te encuentres ten en cuenta que existen personas con movilidad reducida y que por tal motivo se hace necesario identificar y, aun más, respetar los lugares que han sido demarcados y diseñados para favorecer el acceso al espacio y a los servicios públicos:

Los parqueaderos para carro, el MIO o filas con prelación, son ejemplo de ello.

  

A continuación te damos unas recomendaciones[1] a seguir cuando te relaciones con una persona que se encuentre en situación de discapacidad:

 

PREGUNTA ANTES DE AYUDAR.

 

Los adultos con discapacidad, como cualquier sujeto, requieren ser respetados en su autonomía y reconocidos en sus posibilidades de desempeño independiente. No des por sentado que una persona necesita ayuda sólo porque se le identifique como una persona con discapacidad. Por ejemplo, si el entorno físico es accesible, las personas con discapacidad motriz suelen acceder a los espacios y a los servicios sin restricciones. Reconoce el contexto de la situación en general, antes de ofrecer apoyo o cuando la persona misma lo solicite. No temas en preguntas cómo hacerlo antes de actuar.

 

 

 

SE CAUTO CON EL CONTACTO FÍSICO.

 

Algunas personas con movilidad reducida dependen de sus brazos para mantener el equilibrio, tomarlas del brazo—incluso si su intención es ayudar— podría hacerles perder el equilibrio.

 

Evita dar palmadas a las personas en la cabeza o tocar su silla de ruedas, escúter o bastón. Ten en cuenta que estos elementos son parte de su espacio personal.

 

PIENSA ANTES DE HABLAR.

 

Cuando establezcas una conversación con una persona en situación de discapacidad y ésta se encuentre acompañada, dirígete a ella y no a su acompañante, asistente o cuidador; Ni siquiera en el caso de los sordos que requieren un intérprete de lengua de señas. No hay nada mejor que sentirse realmente involucrado y poder participar con autonomía en las diferentes interacciones comunicativas que se establecen cotidianamente.

 

 

 

NO DES NADA POR SENTADO.

 

Las personas con discapacidades saben mejor que nadie lo que pueden o no hacer. No decidas por ellas acerca de su participación en cualquier actividad.

 

COMO DAMOS APOYO 

 

En el momento que te encuentres en el baño u otro lugar o establecimiento público y observes que hay  una persona en situación de discapacidad que requiere de tu ayuda para alcanzar un objeto o lavarse las manos ofrécele tu apoyo y tu colaboración.

 

 

Cuando te encuentres en el M.I.O no uses el espacio que le corresponde a las personas en situación de discapacidad, en caso de que lo estés usando e ingrese al bus una persona en SDD, retírate de ese espacio y ofrécele tu ayuda. Recuerda debemos ser un apoyo y no un obstáculo.

Como siempre vemos los andenes y escalones no son espacios accesible para las personas en SDD, por esta razón cada vez que veas esta situación ponte en su lugar y te daras cuenta que te gustaría que alguien sin necesidad de pedirle ayuda te la ofreciera.

Recuerda siempre que las personas en situación de discapacidad están en un mundo que no esta lo suficientemente preparado para suplir sus comodidades y necesidades, por esta razón  debemos empezar a cambiar esquemas y pensamientos que son obstáculo para su recorrido por el, nuestra intención es brindarles un entorno mas cómodo y saludable. Tu ayuda nunca está de más.